¿Cada cuánto debo llevar
mi auto a darle mantenimiento?

Es un error esperar hasta que tu auto empiece a fallar para recién llevarlo al taller de mantenimiento, pues lo mejor es hacerlo de manera preventiva. ¿Qué tipo de mantenimiento debe recibir tu auto y en qué momento? Si bien algunas marcas te brindarán indicaciones específicas según el modelo que tienes, hay recomendaciones generales que te ayudarán a prevenir algunos imprevistos. Si aún no las conoces, en esta nota te contamos cuáles son, lee con atención.

 

  • Cinco mil kilómetros. Si tu auto tiene 5,000 km recorridos, es necesario que le realices un mantenimiento, con el fin de que le cambien el aceite y le limpien el filtro de aire del motor y el filtro del aire acondicionado. Luego puedes llevarlo al mecánico para que reciba estos servicios cada 10,000 km, si tu auto usualmente transita por caminos en condiciones favorables. De lo contrario, llévalo cada 5,000 km.

 

  • Quince mil kilómetros. Además de los cuidados anteriores, en este nivel es necesario cambiar el filtro de aire del motor, pues solo así estará lubricado con aceite limpio, lo cual es indispensable para su óptimo funcionamiento. Asimismo, si resultara necesario, el mecánico deberá rotar los neumáticos. Luego, repite ambas operaciones tras cada 10,000 kilómetros recorridos.

 

  • Treinta mil kilómetros. Cada vez que tu auto acumule este kilometraje, también será necesario que el servicio de mantenimiento reemplace además los filtros del aire acondicionado, para así garantizar la eficacia del motor y del sistema de climatización. De esta manera podrás prevenir problemas respiratorios. ¡Recuerda que cuidar tu salud siempre es lo más importante!

 

  • Cuarenta mil kilómetros. Te recomendamos que cada vez que el odómetro de tu automóvil sume este kilometraje, sustituyas el filtro de combustible, aceite de caja de cambios, aceite de diferencial, líquido de la dirección, correas, líquido refrigerante, líquido de frenos y líquido de embrague.

 

  • Cien mil kilómetros. A estas alturas, es necesario que tu mecánico de confianza determine si se requiere reemplazar ciertos componentes de tu vehículo, como las bujías o las pastillas de freno.

 

Si brindas estos cuidados a tu auto en el momento oportuno, no tendrás que preocuparte de que una avería te sorprenda en la situación menos pensada. Se requiere cierto esfuerzo, pero tu tranquilidad sin duda lo vale.